
Para Qué

El cómic narra la historia de un artista incapaz de sentirse satisfecho con lo que crea. Cada vez que comienza una viñeta, la considera poco original y, por lo tanto, la transforma, alejándose cada vez más de su idea inicial. Poco a poco, deja de lado lo que realmente quiere hacer y se pierde en una búsqueda obsesiva de lo "nuevo". Esta persecución lo consume: en una sociedad cada vez más rápida y visual, encontrar algo completamente original se vuelve casi imposible.
En medio de ese torbellino de dudas, lo invaden la inseguridad y las comparaciones con otros artistas. El protagonista termina convencido de que nunca estará a la altura, y decide abandonar su trabajo.
A lo largo de las páginas, el lector presencia cómo el cómic mismo comienza a desmoronarse: desaparecen los efectos, los colores y los diálogos, hasta que, en la última página, el dibujo se reduce a un simple boceto. Este deterioro visual refleja cómo la ilusión del protagonista se apaga bajo el peso de la duda y la autoexigencia.