
¿Por Qué Te Vas?

La obra surge como un reflejo visual de un estado interno bastante común en el amor: la confusión, la duda y la contradicción emocional. En este trabajo se fusionan imagen y palabra, ya que la composición plástica se ve atravesada por fragmentos escritos que dialogan directamente con los sentimientos expresados mediante poemas del autor/a.
La técnica empleada es el dibujo en tinta negra sobre papel, con predominancia del linealismo, el puntillismo y la saturación gráfica. La decisión de no dejar espacios en blanco busca transmitir la sensación de saturación mental y emocional, donde cada rincón está invadido por trazos, pensamientos y palabras.
La escena representa una habitación cerrada, que actúa como metáfora de la mente: desordenada, ruidosa, cargada de recuerdos, culpas y preguntas sin respuesta. En el centro, la figura principal busca calma, pero sus pensamientos —simbolizados en la expansión de su cabello— se ramifican y lo invaden todo.
En conjunto, la obra refleja la lucha interna entre el deseo de claridad y la imposibilidad de silenciar la duda, convirtiéndose en una expresiva representación visual de la complejidad emocional y del peso de la introspección.