
Gran Fósil

El Gran Fósil surge como una expresión plástica nacida de la excavación en los estratos de una memoria infantil y fantástica.
Es innegable que parte de la capacidad imaginativa que solía llevarnos a mundos de dragones y aventuras en la infancia se ha ido perdiendo con el tiempo. Por ello, aunque la obra de este artista suele centrarse en salvaguardar lo que queda de esa creación y fascinación, en esta ocasión se detiene a velar por todas las bestias y mundos que nunca volverán, aquellos que han quedado atrás.
De esta manera, El Gran Fósil recurre a la simbología del resto arqueológico, a los huesos de una criatura proveniente del imaginario fantástico, con el fin de conservar y atesorar ese pasado.
Referentes
A lo largo de su proceso creativo, el artista se inspira en dos referentes principales para su obra plástica de fantasía. Por un lado, se basa en la comprensión de los "cuentos de hadas" de J.R.R. Tolkien, lo que lo lleva a representar bestias de aspecto dracónico y a centrar su trabajo en la fantasía medieval. Por otro lado, la obra fotográfica Hydropithecus de Joan Fontcuberta lo impulsa a reflexionar sobre los límites entre la ficción y la realidad, así como a explorar la simbología de los restos arqueológicos ficticios como la última conexión con el alma, lo que se refleja en su propia creación.
Justificación
Los restos óseos son un elemento central de la obra, ya que simbolizan la conexión entre lo vivo y lo muerto, una idea presente en diversas culturas, como la egipcia y la budista. Para el artista, estos restos representan una forma de preservar la memoria, y por ello los utiliza en su arte para honrar la fantasía perdida de la infancia.
Utiliza la técnica del grabado no solo por ser un arte con un proceso largo y manual que lo asemeja a un ritual, algo del pasado, sino también porque su capacidad para dejar una huella se alinea con la intención de "excavar" en los recuerdos de la fantasía. A través de técnicas como el gofrado y el uso de pulpa de papel, busca crear relieves que, sin necesidad de tinta, funcionan como vestigios de un pasado imaginario. De esta forma, el grabado se convierte en un medio para crear "estampas escultóricas" que son, en esencia, un sensible acto de recuerdo y homenaje a esos mundos olvidados.
Metodología
La pulpa de papel es una técnica de grabado en la que se utiliza una matriz de PVC, a la que se le añade silicona para crear relieves y hendiduras. Luego, se cubre la matriz con una mezcla de papel triturado, europanol y agua. Una vez seca, esta mezcla se convierte en una nueva superficie de celulosa que reproduce los relieves, creando así la estampa final.